José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid: “León XIV es una brújula moral para los tiempos en los que vivimos"
En la cuenta atrás para la llegada de León XIV a España, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha compartido en Esperando a León sus impresiones sobre el papa y la visita.
“A mí me dio tranquilidad”, recuerda al contar el encuentro que tuvo con el Pontífice en una audiencia privada junto a su mujer el pasado mes de diciembre. Almeida describe al Papa como una persona “muy cercana”, “muy serena” y con “sentido del humor”, capaz de transmitir calma y esperanza. “Salí, como creyente, reconfortado”, asegura, al tiempo que define aquella audiencia como “una de las experiencias más maravillosas” de su vida.
Durante el encuentro, el alcalde pidió al Papa un consejo para vivir la fe desde la política. Según relata, León XIV le dio tres recomendaciones muy concretas: “Sé valiente”, “no traiciones nunca los principios” y “la dignidad y la vida hay que defenderlas siempre”.
La noticia de la visita del Pontífice a España le produjo, dice, “una felicidad inmensa”, tanto como creyente como en su condición de alcalde. Almeida destaca además el significado de que Madrid sea “la primera gran capital europea que pisa” León XIV y reconoce la responsabilidad que supone organizar una visita de estas dimensiones en un plazo de tiempo tan reducido.
El Ayuntamiento trabaja desde hace semanas para garantizar la movilidad, la seguridad y la atención a los cientos de miles de personas que participarán en los actos previstos. Entre los desafíos, señala las afecciones al tráfico derivadas del montaje de infraestructuras en el eje Castellana-Recoletos y la necesidad de reforzar servicios municipales como el SAMUR ante las altas temperaturas previstas.
Almeida destaca especialmente algunos momentos de la agenda papal, como la procesión del Corpus Christi por las calles de Madrid o el encuentro con los jóvenes. “Me hace especial ilusión la vigilia”, afirma, convencido de que será una oportunidad única para muchos jóvenes de vivir un encuentro directo con el Papa.
Sobre la expectación que genera la visita, considera que responde tanto a las raíces cristianas de la sociedad española como al papel del Pontífice como referente moral en un tiempo marcado por la incertidumbre. “Es una brújula moral para los tiempos que vivimos”, sostiene.